La decepcionante rentabilidad que han generado últimamente las empresas de pequeña capitalización ha lle vado a algunos analistas de los mercados a pensar que las empresas de gran capitalización van a continuar subiendo durante bastante tiempo. Pero la rentabilidad inferior registrada en un trimestre no representa necesariamente una tendencia y es más que probable que el sector siga generando una rentabilidad más interesante de medio a largo plazo.
Al tratarse de activos fundamentalmente más volátiles, las empresas de pequeña capitalización se han visto más perjudicadas por el reciente deterioro del apetito de riesgo. Se tiene la percepción de que el sector es tremendamente sensible a la ralentización del crecimiento económico, por lo que, con un pronóstico para Estados Unidos que empeora cada semana que pasa, apenas sorprende que los inversores se hayan refugiado en las empresas de gran capitalización. Pero el sector de las empresas de pequeña capitalización sigue siendo rentable gracias a su exposición a diversos temas a largo plazo que deberían generar un crecimiento importante, independientemente de las perspectivas económicas. Uno de ellos es la atención sanitaria. Con el progresivo envejecimiento de la población de Europa Occidental, los gobiernos recurren cada vez más al sector privado, cuya propuesta de servicios representa mejor valor. Un ejemplo de los numerosos proveedores que se están beneficiando de esta tendencia de externalización sería Euromedica, el grupo de clínicas y operador de hospitales de Grecia. De forma similar, Europa dispone de empresas que han encontrado un nicho de mercado ofreciendo servicios, tecnología e infraestructuras al floreciente sector mundial de la energía. Un buen ejemplo es Aveva. Gracias al desarrollo de software de diseño para instalaciones complejas como plataformas petrolíferas y centrales nucleares, esta empresa británica está explotando de manera rentable un ciclo de inversión en activos vinculado a la energía que aún debería continuar durante un tiempo. Los márgenes de Aveva han aumentado rápidamente gracias a la combinación de su poder de fijación de precios en medio de una fuerte demanda, con las economías de escala, sus acertadas inversiones en productos y el haberse hecho con clientes clave. Al igual que muchas otras empresas de pequeña capitalización en Europa, tiene una posición de liquidez muy cómoda que va a emplearse para hacer crecer su negocio. Otro ejemplo relacionado con el sector energético es el de la empresa suiza Komax. Aunque es más conocida por la fabricación de maquinas de procesado de cable, ha desarrollado tecnología clave en la cadena de producción de paneles solares. Se había vaticinado que la continuación de la crisis de los mercados de crédito acabaría con la actividad de actividad de fusiones y adquisiciones, que ha sido uno de los factores clave de apoyo a la renta variable europea en los últimos trimestres. Sin embargo, la incapacidad de las sociedades de capital riesgo para obtener el capital suficiente para financiar los “megatratos” puede que traslade la atención actividad de las fusiones y adquisiciones al territorio de las empresas de pequeña capitalización. También beneficiará a las empresas cuyas ofertas habían sido superadas anteriormente por las sociedades de capital riesgo. La evolución de las divisas es un tema candente en estos momentos y ha de ser tenido en cuenta a la hora de evaluar cualquier valor europeo. Los beneficios de las empresas de pequeña capitalización se generan a menudo dentro de un país, por lo que la evolución a la baja del dólar perjudicará menos a sus balances de cuentas. La debilidad del billete verde permitirá también a las empresas más pequeñas adquirir componentes en Asia de forma más barata. A pesar de ello, las empresas de pequeña capitalización se benefician de unos tipos de interés más bajos y puede que la fortaleza del euro restringa la capacidad del Banco Central Europeo para ajustar más su política monetaria. El panorama de las valoraciones de las empresas de pequeña capitalización está mejorando. Aunque su periodo continuado de rentabilidad superior ha hecho que sus precios resulten más caros que sus “hermanas más grandes”, la brecha de las valoraciones se está cerrando rápidamente. Aún hay que pagar una prima del 12,5%, pero supone un descenso desde el 22,5%. Esperamos que esta se reduzca aun más en los próximos meses. Las previsiones de crecimiento de beneficios del 17% para los próximos doce meses (frente al 10% de las de mayor capitalización) suponen también un elemento de apoyo técnico. La más que probable ligera ralentización del crecimiento en Europa y Estados Unidos, así como el sólido crecimiento en Asia, son factores positivos para muchas empresas de pequeña capitalización. En general, una estrategia centrada en empresas con modelos de negocio sólidos y que ofrezcan la mejor combinación de valor y potencial de crecimiento de los beneficios debería dar sus frutos. Es probable que la mejor rentabilidad la obtengan empresas con exposición a la demanda internacional más que al consumo interno. Philip Dicken, gestor de Threadneedle Pan-European Smaller Companies Fund