Miguel Ángel Bernal, profesor y tutor del programa de Renta Fija del IEB, presenta las principales conclusiones del estudio elaborado en colaboración con Axesor "Anuario sobre Renta Fija y la Financiación Alternativa 2015". 

¿Repercute la volatilidad del mercado de deuda sobre el mercado de bonos corporativos?
“Estos movimientos se propagan a todos. Un corporate no es más que deuda privada a la que se suma una prima. Lo que tiene que pagar una empresa por su financiación viene influida por la prima, por lo tanto, sí, sí influye”.

¿Podemos esperar un repunte de las rentabilidades ofrecidas por los bonos de las compañías debido a una subida de la prima de riesgo española?
“Tenemos a Alemania que ha estado emitiendo en negativo, en principio parece ilógico, y esto ha hecho que el mercado se normalice un poco.

Para el repunte de la prima de riesgo tenemos dos explicaciones: por un lado, el tema de Grecia que no se acaba de solucionar, pero en cuanto hay un mensaje de que se soluciona, automáticamente se viene abajo. Se está buscando llegar a un punto de equilibrio donde gane Grecia y el resto de Europa. Por otro lado, tenemos una situación en España a nivel político aún no solucionada. Ahora bien, tarde o temprano esto se calmará. Esos repuntes que estamos viendo nos harán entrar en una senda más tranquila. Esta volatilidad es meramente estacional”.

¿Cuál es la salud financiera de nuestras compañías?
“Desde la crisis del crédito la situación ha variado notablemente. Ahora mismo, una empresa española que se quiere financiar en un mercado lo puede hacer sin ningún tipo de problemas y, además, a unos tipos muy atractivos.

Tenemos empresas como Ferrovial que se ha financiado a plazos más largos. Hoy ya no existe esa desconfianza. Lo que sí hay que tener en cuenta es que hay un antes y un después de esta crisis. Las empresas se ven forzadas a tener que diversificar sus maneras de financiación.

Las nuevas estructuras de financiación van a jugar un papel fundamental. Ahora mismo lo que se está construyendo es el marco europeo. Será un mercado muy interesante”.

¿Por qué aumenta su valor una empresa que ha emitido bonos? ¿Cuál es su impacto sobre la cotización?
“Porque acaba de diversificar sus fuentes de financiación. Si una empresa sólo tiene un cliente es dependiente de lo que le pase a ese cliente, ahora bien, si diversificase en número de clientes… son más alternativas. Si las empresas están en el mercado financiándose le permite afrontar con mayor tranquilidad una supuesta crisis que pudiera llegar”.

¿Qué garantías ofrece para un inversor particular invertir en el MARF?
“En el MARF me voy a encontrar, para empezar, unos nominales bastante altos. Lo normal es que sean de mínimo 100.000 euros. Este mercado está pensado para clientes institucionales que luego pueden llegar a las personas de la calle a través de fondos de inversión.

La mayor parte de los emisores van a ser con el nombre de high yield. Su probabilidad de impago sigue siendo muy baja, pero esto hace que se tengan que extremar precauciones.”

¿El hecho de que las PYMES diversifiquen sus fuentes de financiación representará a futuro un problema para los bancos?
“No. Los bancos lo que podrán es seleccionar a las empresas y actuar como motor por coger una empresa y conducirla. Lo que vamos es hacia otro modelo de financiación”.

¿Un mejor mercado de financiación garantiza futuras crisis menos duras como la que estamos viviendo en la actualidad?
“Estados Unidos ha salido más rápido de la crisis precisamente por la estructura que tenía de financiación. El QE del BCE está muy cuestionado por la liquidez de las emisiones. Con mercados más flexibles es más fácil salir de la crisis.

Lo que hay que plantearse es precisamente esa nueva estructura mucho más parecida a la americana. En Europa, un 20% es financiación a través de mercados. En Estados Unidos es prácticamente al revés. Un 20% es financiación bancaria y un 80% a través de mercados. Deberíamos irnos más hacia un 50%-50%”.