“Estos gobiernos deben aprobar las medidas de ajuste que les pide la Unión Europea y también ponerlas en marcha, pero el problema surge por 3 factores:
- no sabemos su duración. Son temporales
- no tienen el soporte de toda la clase política
- las medidas de ajuste fiscal son fuertes y el mercado está bajo, por lo que estos países pueden sufrir recesión”.

A pesar de los rumores que apuntan a que Grecia podría ser expulsada de la Unión Europea, el experto comenta que eso “no es posible, el país tendría que estar de acuerdo, pero no es fácil”.
“La Europa a dos velocidades es un escenario teórico que se ha salido de madre. Lo que se busca es avanzar hacia una convergencia fiscal y política, y las dos velocidades quizás se refieran a los países que quieran avanzar o no”.

“Que la Comisión Europea pida a las agencias de rating que no califiquen a países en problemas sería muy raro, ya que estas agencias cumplen con su papel de valorar la deuda de cara a los compradores”.

El problema de fondo de los bancos es que “hay una crisis del sector residencial, de precios y cantidad, lo que se está traduciendo en dificultades para captar financiación en el mercado y restricción del crédito. Por lo tanto, hay que clarificar el escenario de la deuda pública y crear mecanismos para liberar el balance de las entidades”. Con ello, “volverá a fluir el crédito”.

“La economía norteamericana sigue enfrentándose a muchos retos, como el elevado desempleo, que el crecimiento no es lo suficientemente grande y la escasa liquidez de los mercados de renta variable y renta fija”. Por ello, “la seguridad en la inversión es algo muy complicado de valorar al tener que gestionar la volatilidad tan alta del mercado”.

“Las economías emergentes suponen más del 60% del crecimiento mundial”, afirma Campuzano, sin embargo, “en China nos encontramos con dudas centradas en el crédito y el sector residencial”. A pesar de esto, “creo que los emergentes van a seguir creciendo con fuerza, aunque hay 3 factores de riesgo de los mercados desarrollados que les afectan – el sector comercial exterior, los problemas de financiación de éste y la desconfianza en el sector financiero- por lo tanto, hay que combatir la crisis en los países desarrollados para que los emergentes no se vean afectados”.