La deuda de mercados emergentes se vio afectada en 2018 principalmente por la actual política de subida de los tipos de la Fed y el aumento de los aranceles aduaneros entre Estados Unidos y China. Como resultado, la prima media de riesgo de la deuda emergente pasó de 280 puntos básicos el 1 de enero de 2018 a 415 puntos básicos a finales de año, según el JPMorgan Emerging Market Global Diversified Bond Index en USD.

Deuda de mercados emergentes, entre la guerra comercial y la subida de tipos

 

Tras la última reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), celebrada el 30 de enero, la Reserva Federal dijo al respecto: “A la luz de la evolución económica y financiera mundial y de las escasas presiones inflacionistas, el Comité tendrá paciencia a la hora de determinar qué ajustes futuros del rango objetivo para el tipo de interés de los fondos federales podrían ser apropiados para apoyar estos resultados". Así que, al menos a corto plazo, el banco central ha decidido tomarse un descanso de su ciclo de subida de tipos. Mientras tanto, la subida del dólar estadounidense frente a las demás monedas ha llegado a su fin, ya que la brecha cada vez mayor entre los tipos de interés de EE.UU. y los del resto del mundo ya no está creciendo. Esto supone un gran impulso para los mercados emergentes, pues el coste de los préstamos en dólares estadounidenses para refinanciar la deuda emergente ha dejado de aumentar por el momento y la percepción del riesgo está mejorando gracias al hecho de que las monedas de estos países por fin se han estabilizado. 

A 22 de febrero de 2019, la prima de riesgo, según el índice JPEMGD (JP Morgan Emerging Markets Bond Global Diversified Index), había aumentado 65 puntos básicos desde principios de año, alcanzando los 350 puntos básicos.  Hemos visto resultados muy positivos en los países de América Latina y África que, en general, tienen una calificación de "por debajo del grado de inversión" y que, en su mayoría, tienen importantes necesidades de financiación, situación que podría continuar.

Las conversaciones comerciales entre EE.UU. y China están a punto de llegar a un acuerdo. El presidente Donald Trump ha dicho que su gobierno retrasará el aumento de los aranceles sobre los 200.000 millones de dólares de productos chinos importados, una medida prevista para el 1 de marzo. Asimismo, el domingo 24 de febrero tuiteó que se habían producido "progresos sustanciales en nuestras conversaciones comerciales con China sobre importantes cuestiones estructurales, como la protección de la propiedad intelectual, la transferencia de tecnología, la agricultura, los servicios, la moneda y muchas otras cuestiones".

Dicho esto, algunas fuentes cercanas a las negociaciones dicen que las dos partes todavía están muy alejadas en temas como la transferencia de tecnología y el cumplimiento de un eventual acuerdo. Por tanto, aunque haya avances en estas conversaciones, todavía estamos muy lejos de ver un acuerdo definitivo. En este entorno, la deuda de los mercados emergentes se ha visto impulsada por la falta de entendimiento y, sin duda, pasará un tiempo antes de que las tensiones entre Estados Unidos y China se acaben por fin.

George Farré, director de Mercados Emergentes de La Française AM