Jaume Puig, dictor general de GVC Gaesco Gestión, analiza la situación actual del mercado y las perspectivas y oportunidades de inversión futuras. 

Donald Trump acorta distancias con Hillary Clinton y el mercado descuenta negativamente que pueda salir elegido presidente. ¿Qué reacción puede tener el mercado si Trump triunfa?, ¿y si vence Hillary?
Prefiero llegar al día de las elecciones con los mercados habiendo cotizado que las probabilidades de Donald Trump son mayores, que lo contrario. Pero el principal enemigo de Trump es que la economía estadounidense está muy bien.
Si gana Clinton, la situación sería continuista y el mercado reaccionaría bien: subida de bolsas, caída de mercados refugio y liderazgo de valores cíclicos.

En cambio, si gana Trump, tendría problemas para aplicar su programa porque el Congreso bloquearía sus propuestas porque también tiene en contra a su propio partido.

Al final, las consecuencias reales de las políticas de Trump serían mediatizadas por el Congreso serían más suavizadas y no tan alejadas de las propuestas de Clinton. El mercado caería, pero a corto plazo y recuperaría a medio plazo.
Lo que podría pasar es que la subida de tipos que se espera para diciembre, se demorara, pero no veo que la victoria de Trump abortara las subidas de tipos, sólo las demoraría, pues las inflaciones son moderadas y se mantendrán las tres tendencias: subida de bolsa, caída de activos refugio y subida de cíclicos. Por ello, si gana Trump, nosotros estaremos ahí para comprar al día siguiente.
 
Las tasas de inflación estadounidenses se están acercando a la subyacente. ¿Cree que hay riesgo de que la inflación suba drásticamente y con los actuales niveles de sobrevaloración del bono americano se pinche la burbuja de la renta fija?
La renta fija tiene una burbuja espectacular y la inflación está subiendo, pero el límite de la inflación está en los niveles de la subyacente; ahora la inflación de EEUU está en el 1,5% y la subyacente en el 2,2%, y la inflación en la eurozona está en el 0,5% y la subyacente en el 0,8%. Creemos que la inflación tiene que seguir subiendo por efecto puramente mecánico, pues la sola estabilización del precio del petróleo hace que suba. El mes de febrero del próximo año tiene que ser el sumun de esto.

Nosotros creemos que la burbuja de renta fija va a pinchar y provocará la caída de la renta fija, pero no va a afectar a la renta variable porque la renta variable no está en burbuja, sino que está excesivamente barata. Además, una parte de los flujos que van a salir de la renta fija post pinchazo, van a ir a la renta variable.

Cuando hablamos de subida de tipos, pensamos en una escalada normalizada, no con un impacto rápido y fuerte y no va a afectar las valoraciones de la renta variable.

El pinchazo de la burbuja de renta fija no será como el pinchazo de la burbuja subprime, pues se dará por subida de tipos y no por impago del principal. Ahora las empresas están muy saneadas, las familias se van desendeudando y aunque la subida de tipos afectara a la deuda pública, en principio se beneficiaría de la subida de tipos.
 
¿Si parte del flujo de renta fija se va a variable y apoyan los resultados empresariales, esto puede compensar el efecto negativo que pueden tener la subida de tipos y la reducción de las recompras en las bolsas?
La subida de tipos en EEUU la van a cotizar bien los mercados, pues cuando este año ha aumentado la probabilidad de subida de tipos, las bolsas han subido y al contrario. En este momento, subida de tipos y subida de bolsa están correlacionados directamente. Históricamente en los 2-3 primeros años en los que se suben tipos, las bolsas suben y luego corrigen.

La reducción de la recompra de acciones en EEUU es automática, pues ahora los empresarios no consideran que las acciones estén bajas, sino que ya están bien valoradas las acciones.  Lo que sería preocupante sería que las recompras se redujeran en Europa, donde las acciones sí están baratas.
 
La Alta Corte de Reino Unido dice que el Gobierno requiere la aprobación del Parlamento para sacar la salida de la Unión Europea adelante. ¿Creer que se podría dar marcha atrás en el proceso de separación?, ¿qué consecuencias tendría esto?
Aquí hay mucha negociación detrás. No se ha activado aún el artículo 50 porque tienen que negociar. Los británicos querían negociar antes de apretar el botón y, en cambio, la UE quiere negociar cuando lo activen. Al final, desde el primer día el referéndum era no vinculante y se entendía que el Parlamento tenía la última palabra, por lo que había una incongruencia porque la mayor parte de los miembros del Parlamento se oponen al Brexit. Ahora lo que importa es la negociación, y la UE está muy bien diciendo NO.

En cuanto a los mercados, el Brexit se cotizó dos días, el vienes 24 y el lunes 27 de junio. Las bolsas se han recuperado rápidamente y lo que hemos conocido no es otra cosa que la confirmación de la recuperación que esperábamos.

Con tanta incertidumbre, especialmente política, ¿no cree que es momento de buscar refugio?
No. De hecho, este año ha habido dos grandes momentos de compra, el primero tras la caída del precio del petróleo en febrero, que no tenía justificación ya que la demanda estaba en máximos históricos; el segundo, tras el Brexit.

Este año hay margen para que las bolsas europeas y la española acaben en positivo y me gustaría que así lo hicieran por un tema muy aleccionador: que los episodios de volatilidad hay que revertirlos y convertirlos en oportunidad. Cuatro de cada cinco caídas bursátiles no tienen nada detrás y el miedo que cotiza el mercado es infundado. Por ello, si gana Trump y caen los mercados caen, nosotros estaremos ahí comprando cíclicos, no protección.