Inversión contrarian: cómo aprovechar los errores del mercado en entornos de alta incertidumbre 

Pero, como ha demostrado la historia, los mercados suelen sobreestimar la certeza y subestimar los cambios disruptivos. ¿Quién, por ejemplo, había oído hablar de DeepSeek hace tan solo un año? Apostar por acciones cuyo precio refleja una situación ideal en un horizonte de una década no es una estrategia apta para todos los inversores, especialmente para aquellos que buscan equilibrar el riesgo y la rentabilidad de una forma más mesurada. Aquí es donde destaca la inversión contrarian: al identificar errores de valoración del mercado y descubrir oportunidades que otros pasan por alto, puede ofrecer una vía hacia una rentabilidad superior y el éxito a largo plazo.

Aunque analizamos el contexto global en el que operan las empresas, creemos que la mejor forma de abordar el panorama inversor es mediante una evaluación pragmática y probabilística de las oportunidades a medida que surgen, en lugar de basarnos en intentos de predecir las tendencias macroeconómicas. 

Nadie puede afirmar que conoce el futuro, pero como inversores contrarians, nos centramos en lo que podemos controlar: identificar oportunidades con valoraciones erróneas e invertir siempre con un margen de seguridad. Este enfoque disciplinado nos permite mantener la capacidad de respuesta ante la volatilidad del mercado y posicionar nuestras carteras para el éxito a largo plazo. Mediante un análisis riguroso, título por título y ascendente, nuestro objetivo es mirar más allá de los índices y de los valores más populares del momento en busca de oportunidades infravaloradas.

Los inversores contrarian se sienten atraídos por las acciones de valor con una valoración errónea. Abordamos las previsiones de beneficios con cautela, reconociendo las numerosas incógnitas que conllevan. Las acciones de valor suelen cotizar con descuento durante períodos de elevada incertidumbre económica y política o en medio de retos específicos de una empresa o un sector. Estas acciones suelen tener incorporada una importante negatividad en su precio, lo que significa que incluso mejoras modestas pueden dar lugar a una asimetría atractiva. El conjunto de oportunidades a nivel mundial es amplio y diverso, y seguimos comprometidos con identificar y aprovechar el valor sin explotar dondequiera que exista.

Entre los ejemplos recientes de este tipo de oportunidades se incluye la identificación de empresas con bajo rendimiento que se enfrentan a retos de demanda tras la COVID y a la incertidumbre regulatoria, lo que ha presentado puntos de entrada atractivos. Además, hemos aprovechado situaciones en las que el miedo y la incertidumbre, como los derivados del «Día de la Liberación» o los temores de una guerra comercial, han castigado de forma desproporcionada a acciones con fundamentales sólidos, creando perspectivas de inversión convincentes de cara al futuro.

Desde el punto de vista geográfico, el fondo considera que las oportunidades en EE. UU. son relativamente menos atractivas debido a las elevadas valoraciones y a los balances sobrecargados; sin embargo, recientemente hemos identificado nichos de oportunidades interesantes dentro del sector sanitario estadounidense, donde la debilidad de la demanda se ha combinado con la presión sobre los precios ejercida por el Gobierno de EE. UU.   También vemos oportunidades en determinados sectores de bienes de consumo básico, en particular en el de las bebidas alcohólicas, donde las preocupaciones por los aranceles comerciales y la moderación del consumo han lastrado las acciones. Creemos que el mercado está confundiendo las presiones cíclicas con un deterioro estructural y estamos dispuestos a ser pacientes.

Otros ejemplos sectoriales incluyen los siguientes: en el sector sanitario estadounidense (Becton Dickinson), las acciones se han visto muy castigadas por una menor demanda tras la COVID en un contexto inflacionista de costes crecientes, aunque estos problemas pueden ser más cíclicos que estructurales y las valoraciones asumen una rentabilidad deprimida prolongada; en el sector de los productos químicos especializados (Symrise), los líderes del mercado han sufrido uno de los peores ciclos de demanda en décadas, agravado por la incertidumbre arancelaria y la reducción de existencias, aunque los márgenes se mantienen resistentes y las acciones cotizan a sus múltiplos más bajos en más de una década; y en el sector de los reaseguros  (RenaissanceRe), la industria ha entrado en un entorno de precios más racional tras la salida del capital alternativo, lo que deja a las empresas tradicionales disciplinadas en una buena posición para beneficiarse del aumento estructural de la demanda de protección frente al riesgo.

Ser un inversor contrario a la tendencia no consiste simplemente en ir en contra de la corriente. Requiere una investigación exhaustiva, desde la base y multisectorial, que abarque la renta variable, la renta fija y el análisis cuantitativo. Todo ello debe combinarse con criterio experto para identificar oportunidades con valoraciones erróneas.