“Hay que tener en cuenta que este experimento de política económica ha tenido muchas dudas y detractores. La volatilidad ha venido de las dudas sobre una retirada prematura de este programa o que pudiera provocar una ralentización económica. La próxima cita será el 10 de julio cuando se den a conocer las actas de la reunión de la Reserva Federal”.

¿Apostarían, con este ambiente de mercado, por ETFs inversos?
“Lo importante es el plazo, luego sólo recomendaríamos estos ETFs a la baja en caso del corto plazo. En el caso de la renta variable española tenemos dos ETFs inversos sobre Ibex 35 y Deutsche Bank también permite posicionarnos cortos en el Eurostoxx 50, que además está cubierto el riesgo divisa”.


¿En qué situación se encuentra el sector bancario?
“Se está hablando desde el BCE acerca de remunerar de manera negativa los depósitos de los bancos con el objetivo de que fluya el crédito a la economía real. Lo que es una muy buena noticia para las familias, es bastante mala para los bancos dado que repercutiría en sus balances.


No estamos sobreponderados en el sector financiero europeo. Respecto a la banca nacional, vemos que la tasa de mora está por encima del 10%. Nosotros seguimos apostando por los grandes bancos nacionales, pero después del proceso de concentración bancaria, pensamos que es momento de empezar a mirar bancos medianos de carácter local”.

El bono estadounidense a diez años no cesa en su escalada alcista, ¿es momento de invertir en renta fija pública?
“Si nos vamos a la parte larga de la curva, al 10 años americano, frente a ese repunte creemos que no han cambiado los fundamentos. Si se quiere invertir en deuda pública recomendamos hacerlo con ‘flotantes’”.

¿Qué fondo de inversión recomendaría?
“Para inversores más conservadores recomendarías un fondo de renta fija como es el Trinity Global Opportunities .
Para perfiles más arriesgados recomendamos el Ruffer Total Return que permite en todo tipo de mercados obtener rentabilidad positiva con unos niveles de volatilidad, además, bastante bajos.

Los emergentes este mes nos han dado un disgusto muy grande. Y las miradas se están tornando más hacia Estados Unidos, donde su parte de renta variable se antoja complicada, al igual que en Europa. Y apostaríamos por un fondo de renta variable global a través del BNY Mellon Long Term Global Equity”.