“La volatilidad se ha instalado en el mercado” De Frutos señala que la inestabilidad ha sido la gran protagonista de la semana. Según explica, los mercados están registrando fuertes movimientos incluso dentro de la misma sesión, con subidas y caídas muy rápidas impulsadas por la incertidumbre geopolítica. El principal interrogante para los inversores es cuánto durará el conflicto y qué impacto tendrá sobre el precio del petróleo, dos factores que podrían modificar las previsiones económicas globales. “El mercado está dudando sobre la duración del conflicto y sobre sus efectos en el precio del crudo. Si el petróleo sube, podría aumentar la inflación y obligar a los bancos centrales a cambiar su hoja de ruta”, señala.

Un encarecimiento del crudo podría alterar los planes de política monetaria. Hasta ahora, el mercado esperaba bajadas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal durante este año, pero el escenario ha cambiado. Actualmente, los inversores ya retrasan esas posibles bajadas hasta septiembre y algunos analistas incluso empiezan a contemplar la posibilidad de nuevas subidas de tipos si la inflación vuelve a repuntar. En este contexto, los datos macroeconómicos siguen siendo importantes, especialmente los relacionados con el mercado laboral estadounidense, aunque han pasado a un segundo plano frente a la evolución del conflicto.

El dólar vuelve a ser refugio. Tal y como dice esta experta, la incertidumbre ha impulsado de nuevo a los activos refugio. “El principal movimiento lo hemos visto en el dólar, que vuelve a comportarse como refugio”. A esto se suma el interés por el oro y algunas materias primas, aunque incluso estos activos están mostrando una elevada volatilidad.

Uno de los factores más vigilados por los inversores es el precio del petróleo. Aunque algunos analistas pronosticaron que el crudo podría alcanzar los 100 dólares por barril, de momento se mantiene en torno a los 85 dólares, tras un repunte cercano al 20%. Para evitar una escalada mayor, varios factores están actuando como freno:

  • Estados Unidos está interviniendo en el mercado de futuros.
  • India puede seguir comprando petróleo ruso ya disponible en el mercado.
  • Los países exportadores han anunciado un aumento de la oferta de crudo de 200.000 barriles diarios.

El escenario más negativo se produciría si el petróleo se acerca a los 100 o incluso 120 dólares por barril. “Si esa escalada continúa y no se controla, los analistas estiman caídas de alrededor del 15% en las bolsas, lo que nos llevaría a un mercado bajista”, advierte.

El escenario más probable que manejan los analistas sería una resolución del conflicto en cuatro o seis semanas, con el petróleo estabilizándose entre 75 y 80 dólares por barril. Sin embargo, hasta que se confirme ese escenario, los mercados podrían seguir experimentando episodios de volatilidad y nerviosismo.

¿Qué deben hacer los inversores?

Ante esta situación, la recomendación de De Frutos es mantener la calma. “Siempre digo que en tiempos de turbulencias no hacer mudanza”, afirma. Es decir, evitar movimientos bruscos en las carteras mientras no haya más claridad sobre la evolución del conflicto. En caso de que el petróleo continúe subiendo, la experta señala que podrían ganar protagonismo los valores energéticos, materias primas y oro. Del lado defensivo destacan sectores como telecomunicaciones y utilities o eléctricas, que "suelen ofrecer una elevada rentabilidad por dividendo y dependen menos del ciclo económico".

Por el contrario, si la inflación repunta, podrían verse más afectadas las compañías ligadas al consumo discrecional, ya que el aumento de costes y la menor demanda suelen penalizar este tipo de negocios. “Si tenemos una cartera equilibrada entre valores defensivos y cíclicos, lo mejor es mantenerla y esperar a ver cómo evoluciona la situación”, concluye.