Hablamos con David de Bustamante, Director de mercado de MEFF, sobre las principales características de los mercados derivados y cómo les ha afectado la nueva legislación Mifid 

¿En qué proyectos está trabajando actualmente MEFF?

En términos de proyectos estamos trabajando con unos nuevos derivados sobre divisas, tenemos un nuevo producto que vamos a llamar XRolling que son derivados sobre divisas que tienen características especiales a las de otros productos que tenemos ahora mismo. Básicamente las características estarían enfocadas al contrario que el resto de los productos que tenemos que tienen una fecha de vencimiento, estos productos van a tener una fecha de vencimiento diaria con lo cual el precio del derivado es igual que el precio de contado. Lo hacemos con la intención de que este producto esté muy próximo al cliente minorista, por lo tanto esto facilita la operativa del cliente por los precios a los que está trabajando el producto se ofrece al contado y el tamaño que le queremos poner al contrato queremos que sea próximo al cliente minorista, y por lo tanto este sería nuestro proyecto principal.

¿Cuál es el perfil del inversor que accede a este tipo de productos?

El perfil del inversor de derivados por un lado está el inversor más profesional o institucional y si nos aproximamos al inversor particular, el perfil típico del inversor particular que invierte en derivados ya tiene un recorrido en la inversión en contado y, a partir de ahí, encuentra que hay distintos aspectos que necesita solucionar como la cobertura de unos dividendos que no están muy claros, o cobertura de una cartera sin necesidad de tener que cerrarla toda. Ante esos distintos aspectos encuentran en los derivados una solución a estos problemas. El inversor particular que viene a derivados es un inversor que ya ha pasado por la parte de la inversión en el mercado contado.

Tienen derivados sobre Ibex – futuros y acciones- ¿Qué estrategias son las más demandadas cuando hablamos del Ibex35?

Las estrategias en la inversión en el Ibex tenemos las estrategias de cobertura en el sentido precisamente sobre las necesidades de un inversor particular, un inversor tiene una cartera y quiere cubrir el riesgo de que haya unas bajadas pero no quiere cerrar toda la cartera porque eso conlleva unos costes, entonces una forma típica de hacerlo es vender unos futuros que le permiten cubrir parte del riesgo de bajada de la cartera. Otra forma típica del inversor particular es utilizar el índice o el derivado sobre el índice como la forma de posicionarse directamente en la totalidad del mercado. Digamos si ese inversor tiene esperanza de que la economía, la bolsa española aumente de valor, el posicionarse a través del futuro del Ibex es un posicionamiento rápido y sencillo en el que con una sola operación ha diversificado su cartera en los 35 valores que lo componen. La ultima forma o más típica de invertir sería una forma más de inversión a más largo plazo porque a pesar de que existen  los vencimientos futuros que lleva a que cada fin de mes hay que rodar la posición o cambiar al vencimiento del mes siguiente, lo cierto es que el futuro del Ibex incluye dentro de su valoración los dividendos, lo que permite una forma de inversión a largo plazo más diversificada en todo el índice.

¿Cómo podemos reducir la volatilidad de la cartera de derivados?

Nosotros como mercado toda la actividad económica al final debe tener una finalidad en la sociedad, como mercado de derivados su finalidad última es permitir la transferencia de el riesgo de la variación del precio sin transmitir la propiedad. En ese sentido, cuando se producen situaciones donde hay falta de información o donde hay una información no del todo conocida y que genera mucha incertidumbre, es en ese momento en el que los mercados derivados más llevan a cabo su funcionalidad.

En ese sentido no es que sea un buen momento ni malo para comprar ni para vender, es un buen momento en el sentido de que los mercados derivados son más útiles porque si tienes esa necesidad de cubrir una cartera o de posicionarte al alza porque esas son tus intenciones, es el momento en el que los mercados derivados deben existir para poder llevar acabo esa funcionalidad que necesita la sociedad.

¿Cómo ha cambiado la negociación de este mercado con el Mifid 2?

Pues esta regulación cambió ciertas cuestiones, por un lado exigía un aumento de transparencia en todos los mercados obligando a mostrar todas las órdenes que se reciben, en ese sentido desde Mef no hemos tenido ningún cambio puesto que ya estábamos haciéndolo. Otro punto principal que ha traído es que ha unificado a nivel europeo el tamaño que debe tener una operación para no pasar por el libro, lo que se entiende por aplicaciones.

Mifid 2 ha traído unos umbrales que son los mismos para todos los mercados europeos, y todas las operaciones que estén por debajo en cualquier mercado europeo necesariamente tienen que hacerlo, mientras que si están por encima de dicho umbral tienen la posibilidad de hacerlo y reportar lo que se denomina una aplicación.

En ese sentido no ha traido un cambio porque ya había un punto de corte en el mercado antes de la existencia de Mifid, pero sí que ha cambiado los puntos de corte a lo largo y ancho de toda Europa para que sean los mismos en todos los mercados.

Otro aspecto importante que ha traído es el order record keeping, una obligación de guardar en los mercados y de informar por parte de cualquier miembro y usuario de quién es el titular de esta orden, quien es el que ha tomado la decisión para realizar esta orden y quién es el ejecutor. Esta regulación ahora tiene que estar en cada una de las órdenes y todo esto se hace con la intención de generar una gran transparencia de forma que el supervisor europeo ante una necesidad pueda requerir a todos los mercados europeos quién hizo qué y en qué fecha, y que esa información sea completa e igual en todos los mercados europeos.

¿Cómo está actualmente el mercado español de derivados?

El mercado de los derivados es muy grande  y en términos de derivados en el sentido amplio, los derivados que más negocian del mundo son los derivados sobre los tipos IR, los swaps de tipos de interés, los derivados sobre renta variable negocian en torno a un 15% del total del volumen de negocio de derivados, ese mercado de derivados de renta fija se denomina OTC, es un mercado privado donde la transparencia de precios en ese sentid Midfid si trae un punto nuevo para ampliar esa transparencia en esos mercados donde la transparencia no era en absoluto la que tienen los mercados regulados.

Cuando hablamos de mercados regulados, como es el caso de MEF, la transparencia es máxima en el sentido de saber cuánto valen los activos que se negocian en estos mercados que es público y transparente e igualitario para todos los participantes. Hay unas normas que son también públicas y transparentes, unas condiciones generales, circulas y un reglamento de forma que cualquier participante sabe a qué atenerse y cuáles son las normas de negociación.

Además, todas esas normas están supervisadas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, de tal forma que no sólo la actuación de MEF, sino que la actuación de MEF supervisada por la CNMV garantizan que aquí no hay trampa ni cartón, las normas son las que son y se aplican en todo caso.