Si echamos la vista atrás, podemos observar que tras el primer LTRO, las importantes tensiones existentes en el interbancario se han aliviado y sobretodo, las curvas de tipos de las economías periféricas se han relajado considerablemente. Una mejora que ha permitido la recuperación de los activos de riesgo y en especial, de un sectorial bancario que parecía abocado hacia la zona de mínimos de 2.009.

Ahora, tras este LTRO 2.0, ¿cabe esperar una mejora de la misma magnitud que la experimentada tras el LTRO 1.0? A mi parecer esta segunda macroinyección, al quedar anunciada junto la primera, ya ha sido en gran parte descontada por los mercados, además, la significativa mejora de los mercados de deuda soberana de la periferia, restan atractivo y dificultan una extensión de la mejora, sobretodo, si tenemos en cuenta los importantes desafíos de crecimiento y consolidación fiscal a los que se enfrentan los emisores periféricos. Por otra parte, seguimos a la espera de avances en referencia a las medidas a implementar para gestionar de forma eficiente la crisis de deuda europea (recordamos que seguimos en ausencia de medidas con impacto cortoplacista) que parece vuelven a retardarse. En ese sentido seguiremos con atención las señales que pueden llegar desde Portugal, que en la jornada de ayer la rentabilidad del bono a 10 años llegó a superar el 14%, desmarcándose de la estabilidad y mejora del resto de periféricos y constatando el freno de la mejoría que había experimentado desde finales de enero. Resumiendo, pensamos que el impacto positivo del LTRO que tuvo lugar en la jornada de ayer, estará condicionado a catalizadores en forma de medidas de impacto cortoplacista para la gestión de la crisis de deuda de la eurozona, y sobretodo, no se reabran complicaciones desde Grecia y Portugal o lleguen datos macro que devuelvan los miedos a una desaceleración más profunda.

Con todo, si centramos la atención en el sectorial bancario, podemos observar que la mejora que ha tenido lugar tras el anuncio del BCE de la liquidez casi ilimitada a tres años, ha sido significativa. Ha superado la media de 200 sesiones y ha alcanzado cotas clave que establecíamos en los 159,80-164,90. Ahora, conocido el resultado del LTRO 2.0, estoy muy interesada en ver si tras la reciente pausa se reanudarán los avances y se activa un escenario de continuidad alcista hacia cotas de 186-194, o si por el contrario la mejora experimentada en los dos últimos meses ha llegado a su fin.

Resumiendo, se ha testeado la parte inferior de la zona de objetivos alcistas que establecíamos entre los 159,80 y los 164,90, pero desde allí tiene lugar una vuelta bajista que denominamos a modo de descanso o pausa que si bien podría estar advirtiendo agotamiento, permite que el índice se mantenga por encima de los máximos que se dejaban a finales del mes de octubre de pasado ejercicio y lo más importante, se sigue manteniendo por encima de la media de 200 sesiones. Ahora para poder valorar si se trata de una simple pausa o de algo más intenso, necesitamos ver si los avances vuelven al protagonismo permitiendo la ruptura de los 159,80-164,90 o si por el contrario serán los recortes los que tomen las riendas de la evolución del sectorial, presionando al índice por debajo de 149.