Se cumplen dos años de tres sesiones fatídicas para las bolsas europeas que obligaron a Mario Draghi a pronunciar la que será –previsiblemente- la frase más recordada de su mandato: ‘the ECB is ready to do whatever it takes to preserve the euro’. Y comenzó una nueva era en la que el Ibex 35 se ha anotado un 80% de revalorización en estos dos años. 
 
Tres sesiones fueron suficientes que rematar al Ibex 35. Y de hecho cumplió una pauta a la que nos tiene acostumbrados esta crisis económica: fatídicos viernes, de (malas) sorpresas, de rebajas de calificación por parte de las agencias de rating o de volatilidades desatadas en los mercados. El viernes 20 de julio la bolsa española dibujó una tremenda vela bajista desde los 6.632 puntos a los que cotizaba el Ibex 35 por aquel entonces. Los días 23 y 24 de julio sólo fueron la consecución de una sentencia clara: España necesitaba ayudaba de Bruselas (sin olvidar la situación de Italia).

Unas semanas antes el Gobierno español había solicitado ayuda a Bruselas para el sector financiero. Lo que comúnmente se ha llamado rescate bancario y que el Ejecutivo se esforzó por encubrir vía eufemismos. El 10 de junio de 2012 el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, lo anunciaba en una rueda de prensa de escasos minutos porque el tiempo apremiaba… (no para nuestro sistema financiero) sino para el partido que España jugaba esa misma noche en Polonia en el marco de la Eurocopa de fútbol.

España estaba al límite. Y el Banco Central Europeo decidió actuar. El 26 de julio Mario Draghi salía a escena con su ya mágica frase ‘haremos todo lo que sea necesario para salvar al euro’ y desde entonces volvió la calma al mercado.


¿Qué ha sido en estos dos años de los índices?
La bolsa española ha sido la más beneficiada de la remontada del mercado a lo largo de dos ejercicios. Se anota una revalorización del 79% desde los 6.004 puntos que marcara el 25 de julio del 2012. Muy cerca se coloca la Bolsa de Milán donde la revalorización firma un 74% al alza.

Mucho más moderadas en su comportamiento, quizás por aquello de ser ‘menos latinas’, han sido las bolsas de Centroeuropa. El Dax Xetra germano se anota un 52% de ganancias desde los 6.393 puntos en los que cotizaba aquel día, mientras que la Bolsa de París sube algo menos incluso, hasta el 42%.

En Londres se nota antes un resfriado en Wall Street que una enfermedad crónica en Europa. Es por ello por lo que el footsie londinense no haya ido más allá de un 23% de subida desde ese momento al ir con el paso cambiado.

Cotización Ibex 35



BBVA, el mejor
Los bancos son los grandes protagonistas de todas las crisis. Y en España especialmente. Las entidades nacionales han sido capaces de demostrar en un bienio sus posibilidades de reestructuración en un plazo limitado de tiempo y con los mercados presionando. España solicitó 100.000 millones de euros de ayuda para el sistema financiero, aunque finalmente se cumplió la previsión del ministro de Economía, Luis de Guindos, cuando aseguraba que no se requiriría todo el dinero puesto sobre la mesa. Y así fue.

Desde el plano bursátil, la entidad presidida por Francisco González se ha revalorizado un 106% desde los 4,43 euros por acción a los que cayó en aquellos días. El Banco Santander se anota, sin embargo, un 80%, partiendo de una zona muy parecida como son los 4,07 euros.

Iberdrola es el segundo blue chip que mejor se ha comportado en estos dos años por detrás de BBVA con una revalorización del 93% desde los 2,66 euros hasta luchar por los 6 euros de estos días.

Telefónica es caso aparte. Dos años para subir un 34% desde los 8,63 euros por título.


La ‘famosa’ prima
2012 fue el año en el que se popularizó el concepto de ‘prima de riesgo’, incluso, entre aquellos que se pavoneaban públicamente de conocer el significado de un término que se había estampado en su memoria por harta repetición de los medios. La cuestión es que España vivió en esos tres días una tensión en su mercado de deuda jamás visto antes.

El riesgo país español alcanzó su máximo histórico en los 638,4 puntos básicos con el bono español a diez años en una rentabilidad exigida del 7,622%. Costaba mucho, muchísimo, financiarse. Nada que ver con los mínimos históricos marcados en estos últimos meses por la deuda a largo plazo nacional.


Oro
Supo estar a la altura de lo que se espera de él en momentos como aquel. El metal dorado actuó de refugio para todos aquellos inversores que buscaban refugio ante unos mercados de renta variable demasiado inestables. La onza de oro arrancó el mes de junio cotizando en los 1.560 dólares la onza para abrir el mes de agosto en los 1.689 dólares, un nivel que remataría al cierre de ese mismo mes en la cota de los 1.785 dólares la onza
Cotización ORO

Ahora bien, el momento clave del metal dorado en estos dos ejercicios se produjo en el mes de abril del año pasado. Sin saber muy bien cómo, las órdenes de venta se fueron sucediendo al tiempo que saltaban los stops. Y es que el descuelgue fue desde los 1.596 dólares de abril a los 1.183 dólares en los que cotizaba en el mes de junio. Aún –como dicen muchos periodistas- se desconocen las causas del suceso, aunque todo apunta a algún hedge fund estadounidense y sus ganas de hacer claudicar a los bullish del mercado en su propio beneficio. Una historia muy antigua.


Petróleo

La época dorada del crudo Brent había tenido lugar cuatro años a las palabras de Mario Draghi, cuando un barril cotizaba a 148 dólares. En esta ocasión, su cotización se resintió a la par que el mercado ante una menor demanda por parte de las empresas internacionales con idéntica oferta.

El barril de crudo Brent pasó de los 104,89 dólares en los que abría el mes de mayo a cotizar en 85,86 dólares en junio, síntoma de una menor actividad empresarial. Se dice, ya saben, que su precio es síntoma de una recuperación económica eminente. Desde aquel mes de julio del año 2012 no ha bajado de la cota de los 100 dólares el barril, acompañando el rumbo alcista de las bolsas… ergo ¿podría decirse que dos años son suficientes para empezar de nuevo?