Dice que mucha gente se está preguntando qué es lo que ha ido mal con nuestro mundo, la globalización se ha convertido en la caja de Pandora a ojos de mucha gente. Dice que muchos de los problemas en el mundo no están causados por la globalización de la economía y que la internacionalización de la crisis financiera fue el resultado de una persecución excesiva de beneficios pero no de globalización.
 
Considera que no se debería borrar del mapa la globalización económica de un plumazo, sino que existe la necesidad de amortiguar su impacto. Cualquier intento de cortar los flujos de capital, productos o personas no tendrá éxito, ya que va contra la tendencia histórica.

Mucho cuidado con lo que acaba de decir el presidente chino, ya que es casi lo contrario de lo que sostiene el nuevo presidente de Estados Unidos, así que parece algo inaudito que veamos discursos opuestos en países que siempre han sostenido lo contrario. Una muestra de lo contra tendencia que va el eje anglosajón.

Dice que la economía global se ha mantenido algo lenta durante bastante tiempo y que la política basada en estímulos se ha comprobado que es carente de efectividad a la hora de potenciar el crecimiento económico. El problema es que cambiar el camino de la economía global es difícil. Un gobierno económico global inadecuado hace muy difícil poder reaccionar a los acontecimientos que se vayan desarrollando en todo el planeta en el ámbito económico.

Las reglas tanto de inversión como de gobierno no han conseguido mantener el ritmo del resto del planeta, lo que ha desembocado en problemas. El gobierno económico global, en su forma actual, no puede afrontar la volatilidad de los mercados financieros y las burbujas de los activos.

Considera que la situación de la economía global es preocupante y que se debe desarrollar un modelo de crecimiento económico que esté dirigido por la dinámica de la innovación. Hay necesidad de perseguir reformas estructurales para crear más espacio para el crecimiento y hay que afrontar los desafíos del cambio climático y de la población envejecida.

Los países necesitan ser conscientes de los intereses en un contexto más amplio y no perseguir sus propios intereses a expensas de otros.

China sigue comprometida con el libre comercio y la inversión, así que se tiene la obligación de decir no al proteccionismo.

China sigue comprometida con el libre comercio y la inversión, así que se tiene la obligación de decir no al proteccionismo. Advierte que ningún país debería ver su camino de desarrollo como el único y tampoco imponer su propio camino a otros. Dice que abrirán los brazos a la gente de otros países y darán la bienvenida a todos dentro del tren expreso del desarrollo de China.