El petróleo, Grecia o Rusia serán los protagonistas de unos mercados que ya tienen escrito su comportamiento hasta final de año, a tenor de las decisiones de los prinicpales bancos centrales. 
 Estos últimos días del ejercicio hay una base decidida para los últimos días. La FED ha insistido en que la subida de tipos será después del verano y muy gradual, que es muy favorable. El descenso de los precios del petróleo es positivo por una cuestión de oferta, lo que tiene un impacto muy positivo en la renta disponible de la familias.

Los últimos datos de confianza muestran un repunte, todavía muy moderado. A más corto plazo tenemos la votación de Grecia, que introduce un componente de volatilidad importante, y también hay que seguir a Rusia. El Banco Central necesita restablecer la confianza para que la estabilidad financiera vaya instalándose de nuevo en el país.

Declaraciones a Radio Intereconomia.