La libra cae con fuerza tanto frente al dólar como frente al euro después del batacazo que se ha dado la primera ministra Theresa May en las elecciones que había planeado para refianzarse en el poder. Y no lo ha conseguido.

Los conservadores se han quedado lejos de la mayoría absoluta al obtener 318 de los 326 escanños que necesita para la mayoría absoluta y los mercados –el más afectado el de divisas- reaccionan a un resultado que devuelve más incertidumbre, si cabe, al futuro del Reino Unido. Por delante les queda una tarea que no parece fácil, la formación de un gobierno.

Aunque la reacción de la divisa no ha sido tan exagerada como tras la victoria del Brexit hace ahora casi un año, lo cierto es que la moneda británica acusa el golpe con descensos que en estos momentos rozan el 1,5% frente al euro y al dólar. En los últimos doce meses, pierde más de un 10%, tal y como se puede ver en el siguiente gráfico.

libra

Fuente: Bloomberg

La reacción de los mercados, no obstate, no está siendo exagerada. Lucy O´Carroll, Economista Jefe de Aberdeen AM señala que este movimiento “refleja su sensación de que estamos ante un déjà vu. Después de todo,  en los últimos doce meses han tenido que absorber también los shocks del resultado del referéndum sobre la permanencia en la UE y la elección de Trump como presidente de Estados Unidos”.

Pero, ¿qué va a pasar ahora en la economía y en los mercados? Los expertos lo tienen claro. Nada positivo.

Para la experta de Aberdeen AM  en los próximos días y semanas podríamos enfrentarnos a mayores episodios de volatilidad. “la historia nos ha demostrado que los  hung parliaments (parlamentos sin mayoría absoluta) no son duraderos, y mucho menos con el Brexit aproximándose”.

Dean Turner, economista jefe de UBS, explica que “los mercados se han posicionado para una victoria de los conservadores en los días previos a las elecciones. Creemos que esto es el final del actual status quo y puede afectar a los inversores en el corto plazo”, afirma.

En cuanto a la libra, el expert señala que aunque la caída de la libra se ha estabilizado en las últimas horas, hay potencial para mayor volatilidad en el future, especialmente una vez que comiencen las negociaciones del Brexit el próximo 19 de junio.

Esta caída de la libra, de hecho, sigue apoyando  al selectivo británico, que hoy sube más de un 0,6% en estos momentos.  No es de extrañar qu, ya que las compañías que lo integran consiguen más de dos terceras partes de sus ventas fuera del Reino Unido.

James Butterfill, director de análisis de ETF Securities señalaba que “el FTSE 250 es más vulnerable a una corrección ya que sus ingresos son mucho más domésticos”. Para el experto, una subida de tipos en la segunda parte del año es ahora menos probable.

Bolsa

Pero Hans Bevers, economista jefe de Bank Degroof Petercam, lo deja claro a pesar de la reacción de la bolsa, “el resultado es malo para los activos financieros británicos, incluyendo la libra. Dicho esto, es improbable que el impacto económico a corto plazo sea dramático. Todo dependerá de la próxima formación de una coalición y las negociaciones del Brexit. Estas negociaciones siempre se han visto como un gran desafío. El consuelo para la economía británica podría eventualmente ser que el acuerdo de Brexit sea de algún modo más blando que las expectativas previas”, aunque esta opción no está garantizada.

Ante esta tibia reacción de los mercados James Ross, gestor de fondos de Janus Henderson, afirma que  “podemos ver una positiva reacción inicial del FTSE 100. Pero no seamos tontos, este es el peor resultado posible en Estados Unidos.  Creemos que infraponderar la renta variable del país sigue siendo apropiada”.

La misma opción que han seguido en UBS donde dicen que infraponderan la bolsa británica y sobreponderan Europa. 

En Goldman Sachs, por su parte, creen que hay oportunidades en algunas compañías de gran capitalización, las que tienen baja exposición a la economía doméstica.

Los expertos de la firma creen que también podremos ver más presiones en los bonos soberanos británicos si el proceso de consolidación fiscal se encuentra con algún revés, y nos hemos posicionado para una subida de la rentabilidad frente a otros países desarrollados.