El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, reiteró hoy que España, como el resto de países de la Unión Europea, abordará "con todos los esfuerzos precisos" el proceso de consolidación fiscal para cumplir el objetivo de retornar "en los plazos establecidos" a un déficit público por debajo del 3%, tal y como marca el Pacto de Estabilidad Europeo.
 Durante su intervención ante el Pleno del Congreso para informar del último Consejo Europeo y presentar los objetivos de la Presidencia española de la UE, Zapatero señaló que los Estados miembros de la Unión "han hecho lo que debían y en el momento en que debían" para combatir los efectos de la crisis, con un "esfuerzo fiscal sin precedentes".

Sin embargo, señaló que hay que "intensificar" la colaboración entre los países europeos para instrumentar una retirada "progresiva" de los estímulos fiscales "que permita restaurar el equilibrio de las cuentas públicas", así como gestionar la salida de la crisis abordando las reformas pendientes para acelerar la recuperación "y alcanzar lo antes posible un crecimiento vigoroso generados de empleo".

El jefe del Ejecutivo explicó que la aplicación de los cambios que introduce el Tratado de Lisboa, la recuperación económica de Europa mediante una mayor coordinación de los Estados miembros, el refuerzo de la presencia internacional de la Unión y el desarrollo de derechos y libertades de los ciudadanos, serán los grandes cuatro ejes de la presidencia española de la UE, resumió el presidente.

Para avanzar en la coordinación de la política económica de la Unión, Europa contará con un documento que deberá aprobarse bajo el semestre español, el nuevo plan para un crecimiento sostenible hasta 2020, que sustituirá a la conocida como Estrategia de Lisboa y en el que se reservará un papel a los interlocutores sociales.

Así, será en el mes de febrero, en un Consejo Europeo convocado de forma extraordinaria para abordar la situación económica, cuando los países miembros tendrán la oportunidad de debatir sobre la coordinación de las políticas económicas y sobre los elementos que están "dispuestos a poner en manos" de las autoridades europeas, según indicó Zapatero.