Wall Street no logra mantener a media sesión las alzas de la apertura y cae afectada por la especulación sobre el futuro de los tipos de interés a la luz de una serie de datos económicos mejores de lo esperado. A esta hora, el Dow Jones de Industriales registra una caída del 0,34% hasta los 13.4870 puntos, el tecnológico Nasdaq se deja un 1,28% a 2.544 puntos mientras que el selectivo S&P 500 retrocede un 0,69% a 1.511 puntos, con lo que se aleja del cierre máximo de su historia, del 24 de marzo de 2000 cuando cerró en los 1.527 puntos.
De las empresas contratadas en el mercado neoyorquino, 796 subían, 2.301 bajaban y 141 se mantenían sin cambios. En el mercado secundario de deuda, las obligaciones a diez años registraban una bajada en los precios, de manera que la rentabilidad -que se mueve de forma inversa- subía hasta el 4,87% desde el 4,85% del cierre del miércoles. Las bolsas anotaban ayer una cómoda alza hasta que se conocieron los comentarios de Alan Greenspan, que pese a que desde enero del 2006 no dirige el emisor estadounidense, sigue influyendo con fuerza en los mercados. A juicio de Greenspan, la fuerte alza de la bolsa china, de cerca de un 90% en lo que va del año, no se puede sostener en el tiempo y se espera una "contracción dramática". Los inversores recordaron de inmediato la bajada del 27 de febrero pasado, cuando el Dow Jones anotó su mayor caída desde marzo del 2003, tras el derrumbe del 9% de las acciones chinas, la mayor en una década, y salieron a vender títulos en las últimas dos horas de negocios. Pero en la mañana de hoy una serie de buenas noticias económicas permitieron empujar las bolsas al alza y hicieron olvidar las advertencias del ex timonel de la política monetaria de la mayor economía del mundo. Las órdenes de fabricación de bienes duraderos crecieron en abril un 0,6%, por tercer mes consecutivo y tras la subida de un 5% de marzo, que fue superior al cálculo inicial de las autoridades (el 4,3%). Al mismo tiempo, las peticiones de coberturas por desempleo durante las últimas cuatro semanas bajaron hasta las 302.750, el nivel más bajo en algo más de un año. Estas noticias fueron interpretadas positivamente por los inversores en un primer momento, pues apuntan a una actividad económica robusta que beneficia a los resultados de empresas. Sin embargo, a poco de iniciada la sesión se supo que las ventas de nuevas viviendas crecieron un 16,2% en abril, hasta una tasa anual de 981.000, por encima de las 844.000 de marzo y mucho más que las previstas 860.000. Desde hace meses los analistas creen que el gran punto débil de la marcha económica es la salud del mercado inmobiliario y se pensaba que empujaría a las autoridades a rebajar los tipos en la segunda mitad del año. Pero los datos de hoy hacen creer a los analistas que una bajada es poco probable, lo que afectó al rendimiento de las bolsas.