El secretario de Estado de Economía augura un nuevo repunte de la inflación española en noviembre, empujada sobre todo por las últimas alzas del petróleo, aunque señala que debería producirse a partir de ese mes un "progresivo ajuste" que haga descender la tasa desde inicios del año que viene. Además, el secretario de Estado descarta que la revalorización del euro esté ayudando a compensar el encarecimiento del crudo, porque mientras el valor de la moneda europea ha aumentado el 15%, el precio del petróleo se ha encarecido un 50%.
En declaraciones a los periodistas en el Senado, Vegara señala que es posible una mejora de la tasa de inflación si los precios de los alimentos "se estabilizan" y los del petróleo "se mantienen" y dejan de subir. Además considera que lo normal es que el Indice de Precios de Consumo mejore progresivamente el año que viene hasta registrar a finales de 2008 un descenso marcado por un efecto base del petróleo contrario al actual. Actualmente, el efecto base del precio del crudo perjudica a la tasa interanual inflación, porque hace doce meses el petróleo registró importantes bajadas, frente al fuerte encarecimiento de las últimas semanas. Vegara espera para el año que viene lo contrario: que el efecto base sea positivo dados los altos niveles de precios del crudo alcanzados este año. Estabilización no significa descenso El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer en el Congreso que los precios de determinados alimentos ya se están estabilizando en noviembre. A este respecto, Vegara recuerda que estabilización no significa bajada de precios, y por tanto no quiere decir que se vaya a notar un descenso rápido en la inflación. El descenso de la tasa del IPC, insiste, "tardará un tiempo", ya que tras los repuntes del petróleo y los alimentos "debería seguir un periodo de cierta estabilidad que se ausente del incremento de los precios". Vegara recuerda que hay una "cierta tensión en el precio del crudo por elementos geopolíticos" y expresó su confianza en que la "temperatura disminuya" y las cosas vuelvan a un cauce más razonable". En este sentido, rechaza comentar la posibilidad dada por el ex presidente de la OPEP Ahmed Zaki Yamani, quien señala que el precio del barril de crudo alcanzará los 200 dólares si Estados Unidos ataca a Irán. Para Vegara, es más realista la visión de otro ex alto cargo de la OPEP, que ayer habló de un precio del barril entre los 50 y los 75 dólares. Efectos de un euro fuerte Preguntado por los efectos de un euro fuerte, reconoce que hay algunos positivos, como el que las importaciones en moneda local salgan más baratas. Sin embargo recuerda que una de las importaciones más importantes para España es la de petróleo, que ha subido a tasas muy superiores a las de la revalorización del euro, por lo que "no se ve en absoluto compensado". También asegura que un euro fuerte dificulta las exportaciones a países con divisa distinta, aunque la mayoría de las ventas al exterior españolas se dirigen al área euro y a países con un cambio relativamente estable. En cualquier caso insiste en que el Ecofin ya ha dicho que la volatilidad de los tipos de cambio "no es bienvenida porque distorsiona la asignación eficiente de los recursos".