El resultado del acuerdo será una combinación de dinero líquido y la asunción de pasivos, y la transacción está prevista que acabe a mediados del 2009, en función de la aprobación de los reguladores.
UBS espera que la venta conlleva una pequeña pérdida.
Los detalles de los efectos de la misma se conocerán durante la presentación de los resultados trimestrales el próximo 5 de mayo.

