El consorcio automovilístico Toyota ha suprimido 800 puestos de trabajo en su planta de producción en Kyushu (al Sur de Japón), en la que se producen vehículos de Lexus que en su mayoría se exportan, especialmente a Norteamérica, con motivo de la reducción de las ventas de esta marca en el mercado estadounidense, según informa hoy el diario 'Financial Times'. Toyota Motor Kyushu, filial de la multinacional nipona, indicó que ha cancelado 450 contratos de trabajadores temporales en esta instalación, después de que eliminara otros 350 puestos de trabajo durante el pasado mes de junio.