El Tesoro de Estados Unidos señaló que proveerá tanto capital como sea necesario a Fannie Mae  y Freddie Mac  durante los próximos tres años, en un intento por reducir las preocupaciones de los inversionistas sobre el continuo apoyo del Gobierno a las dos firmas de financiamiento hipotecario.
El Tesoro suspenderá además sus compras de valores respaldados por hipotecas de las compañías y terminará una línea de liquidez de corto plazo que nunca fue usada y que se estableció tanto para las firmas como para el Federal Home Loan Banks.

Además, el Tesoro permitirá a las compañías reducir con mayor lentitud sus enormes carteras de valores respaldados por hipotecas.

La entidad anunció las medidas en la víspera de Navidad, días antes de que expirara su facultad para cambiar las condiciones de estos tipos de apoyo. Después del 31 de diciembre, el Tesoro necesitaría el consentimiento del Congreso para realizar esos cambios.

Hasta el momento, el Gobierno ha inyectado 60.000 millones de dólares a Fannie Mae y 51.000 millones de dólares a Freddie Mac para mantenerlas a flote desde que asumiera el control de las firmas en septiembre en virtud de un proceso conocido como administración judicial.

Bajo del Gobierno del ex presidente George W. Bush, el Tesoro se comprometió inicialmente a inyectar capital por hasta 100.000 millones de dólares a cada firma, pero el Gobierno del presidente Barack Obama duplicó esa cifra este año.

En virtud de los nuevos términos anunciados el jueves, el límite para el apoyo del Tesoro se incrementaría dependiendo de las pérdidas trimestrales que registre cada firma, desde el primer trimestre del próximo año hasta el 2012. El límite vigente para el final del 2012 se aplicará de ahí en adelante.