“Con una deuda de 5.660 millones de euros, la agencia de calificación Standard & Poor’s sitúa a Portugal Telecom al borde del bono basura. Por eso, las acciones de la operadora portuguesa han subido un 20%, cuatro veces más que la media del sector en el periodo, desde que Telefónica ofreció, primero, 5.700 millones por el 50% de Vivo, que luego incrementó hasta 6.500 millones ¿Qué significa eso? Que la Bolsa refrenda que hay una oferta firme y que las constantes manifestaciones del presidente de la operadora lusa sólo son maniobras de distracción, es decir, una manera de llamar la atención, un espectáculo de masas para apartar la atención del principal foco: que la compañía esta al borde de ser calificada como bono basura.

¿Por qué la maniobra del presidente de Portugal Telecom? Por la propaganda política, pero el mundo del dinero no entiende de estos desenfados. Será imposible justificar a los accionistas de Portugal Telecom, en particular, y a la comunidad financiera, en general, que la operadora lusa no ha aceptado la oferta, muy generosa, de Telefónica, por una cuestión de fronteras políticas y nacionalistas, cuando todo el mundo sabe que éstas, las fronteras, desaparecieron ya hace mucho tiempo. Y, además, el gobierno portugués, como otros muchos, está muy necesitado de dinero propio y ajeno”, dicen Enrique L. director de inversiones de una gestora de fondos de pensiones.

La oferta de 6.500 millones de euros de Telefónica a Portugal Telecom por la parte que no controla de la brasileña Vivo es “muy generosa”, según los analistas, y los accionistas de la empresa portuguesa deberían aceptarla por la prima que conlleva.

La firma de análisis Fidentiis cree que la oferta de Telefónica a es “muy generosa”, mientras que la agencia de asesoramiento ISS apunta que supone una prima atractiva y recomienda aceptarla.

En un informe publicado esta semana, ISS, del grupo RiskMetrics, señala que la oferta supone una prima del 132% sobre el valor estimado por los analistas para Vivo.

Fidentiis subraya que un rechazo de la operación acarrearía varios riesgos para los accionistas de Portugal Telecom (PT), como que Telefónica encuentre los mercados de deuda cerrados y no pueda financiar la oferta más adelante.

Fidentiis señala que una “mejora de la oferta puede llegar o no” y que el Consejo de PT ha conseguido negociar un precio “muy generoso” para los accionistas.

En el informe se añade que la presión por cerrar la operación no está solo del lado de Telefónica, ya que para Portugal Telecom la operación supone una buena oportunidad para reducir deuda.

Por su parte, los analistas del Banco Sabadell recuerdan que la clave para el éxito de la oferta está en el apoyo de los accionistas extranjeros de Portugal Telecom, que tienen el 55% de los derechos de voto, y añaden que no esperan que la operadora española suba la oferta.

Asimismo, JB Capital Markets apunta que, si la operación no sale adelante, se podría perjudicar a los accionistas de PT por la pérdida de credibilidad que esto supondrá frente a la comunidad inversora internacional y el impacto que tendrá en el precio de la acción de la empresa portuguesa.

Telefónica presentó a principio de junio una segunda oferta de 6.500 millones de euros -800 euros más que la inicial- para comprar la participación de PT en Vivo.

Vivo se creó en 2001 cuando Telefónica y Portugal Telecom unieron sus activos de telecomunicaciones y crearon Brasicel, con un 50% del capital cada una, con la que controlan el 60% del capital de la operadora de telecomunicaciones móviles brasileña.

Los accionistas de PT decidirán sobre la operación el próximo día 30 en una junta extraordinaria

Fuente: www.lacartadelabolsa.com