El fabricante indio de automóviles Tata Motors, propiedad del consorcio industrial del mismo nombre, anunció hoy que podría trasladar la producción de su modelo 'ultrabarato' Nano desde la planta de Kolkata a otra en la zona Este del país, con motivo de las protestas violentas que se están produciendo las inmediaciones de dicha instalación. La compañía asiática explicó que podría trasladar la producción de este modelo, que se venderá por un precio de 1.700 euros en India, a otra localización, a pesar de haber invertido más de 350 millones dólares (236 millones de euros al cambio actual) en este proyecto. Estas protestas por parte de la población local y de los partidos de la oposición del Estado de Bengala del Oeste se están produciendo por la expropiación de terreno realizada para la construcción de la factoría. "Lo que nos preocupa es la violencia y las interrupciones, que nos han llevado a temer por la seguridad de nuestros trabajadores, de nuestros equipos, de nuestra inversión y de la viabilidad del proceso", explicó el presidente de la compañía, Ratan Tata.