Standard & Poor's (S&P) ha rebajado la calificación de la banca española en su conjunto por el riesgo económico de España, ya que la recesión dificultará durante un largo periodo de tiempo el entorno en que operarán las entidades y generará elevadas pérdidas en su cartera crediticia por la morosidad derivada del paro y de la exposición al ladrillo. La agencia de calificación crediticia ha bajado la nota al sistema financiero español desde el grupo '2' hasta el grupo '3', dentro de su escala del uno al diez que mide la fortaleza del sector financiero en función del riesgo país, 'Bicra' por sus siglas en inglés (Banking Industry Country Risk Assessment).