Standard & Poor´s (S&P) ha revisado la perspectiva del rating de Reino Unido (AAA+, calidad extrema) de estable a negativa como consecuencia del rápido deterioro de las finanzas públicas, lo que podría implicar una rebaja de la calificación crediticia. La compañía de calificación considera que, incluso asumiendo nuevas medidas fiscales, la deuda neta del Gobierno británico podría alcanzar el 100% del PIB del país y mantenerse en este nivel a medio plazo.