General Motors y el sindicato United Auto Workers alcanzaron un acuerdo que reducirá las obligaciones de financiamiento de gastos médicos para los jubilados de la fabricante de vehículos en 20.000 millones de dólares, anunció el jueves el sindicato.  El acuerdo es un elemento clave en los planes de GM para reestructurar su hoja de balance bajo la vigilancia estricta del Gobierno del presidente Barack Obama, en momentos en que la compañía se encamina hacia una solicitud cada vez más probable de protección bajo las leyes de bancarrota para el 1 de junio.  La automotriz había estado buscando un acuerdo bajo el cual pagaría la mitad, o alrededor de 10.000 millones, de sus obligaciones en efectivo y daría al sindicato una participación del 39% en la compañía.  El pacto aún necesita ser aprobado por los 60.000 trabajadores de GM representados por UAW, justo cuando miles de ellos enfrentan despidos debido a la reducción de empleos.