Los principales índices de la bolsa de Nueva York registran descensos en la apertura de la primera sesión de la semana, tras los importantes descensos registrados el pasado viernes. La atención en Wall Street se mantiene sobre la curva de tipos, después de que la rentabilidad del bono a tres meses superase la del 10 años.

Wall Street hoy se enfrenta de nuevo a una sesión de caídas

Apertura a la baja en Wall Street, depsués de que el parqué neoyorkino cerrase este viernes con fuertes pérdidas tras una jornada marcada por el temor a la ralentización económica global y por la breve inversión de la curva de rendimiento de la deuda pública en EEUU.

El Dow Jones baja un 0,09%, el S&P 500, un 0,20% y el Nasdaq, un 0,31%.

Con el Dow Jones en los 25.488,67 puntos, la mayor subida es la de Boeing, que repunta un 1,04%, por delante de Travelers y de Apple, que repuntan un 0,39% y un 0,37%, respectivamente.

Por el contrario,  American Express encabeza los descensos del índice, al ceder un 2,11%, seguido de Merck, que pierde un 0,80%, y de Visa, que se deja un 0,73%.

Los descensos del viernes tuvieron lugar ante las preocupaciones sobre la ralentización del ciclo económico global, tras las publicaciones de unos débiles PMIs manufactureros, que en el caso de Europa se han situado por debajo de la línea de expansión.

La publicación de estos indicadores provocó una fuerte revalorización de los bonos soberanos, con la consiguiente caída de las rentabilidades de los mismos. En EEUU la rentabilidad del bono a 90 días (3 meses) superó el viernes a la del 10 años, algo que no ocurría desde 2007. "Esta inversión de la curva de tipos ha precedido casi siempre a una recesión" explican los analistas de Link Securities, quienes destacan que en EEUU toda recesión desde 1950 ha sido precedida por la inversión de la curva salvo en 1966, cuando se produjo una “falsa alarma”.

No obstante, subrayan que "en esta ocasión el escenario global de tipos de interés se encuentra totalmente “manipulados” por las políticas monetarias de los bancos centrales, lo que conlleva que los inversores en búsqueda de mayores rentabilidades condicionen el comportamiento de los tipos de interés". Así, la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años estadounidense podría ser inferior a la que en teoría correspondería al crecimiento económico y a la inflación del país ya que muchos inversores extranjeros se estarían viendo atraídos por las elevadas rentabilidades que ofrece en relación a sus equivalentes japoneses o alemanes.

“En términos generales se está viendo fuerte presión en los activos de riesgo, mientras que en renta fija el Bund se sitúa en niveles negativos de -0,015%, con el español en 1,08% y el Treasury a 10 años en 2,44%. Además se observa como en Estados Unidos el rendimiento del vencimiento a 10 años está algo por debajo de la del vencimiento a 1 año, lo cual lleva a aumentar las preocupaciones ante una posible recesión”, apuntan desde Renta 4.

El presidente de la Reserva Federal de Chicago, Charles Evans, indicó en una conferencia que es un buen momento para que el banco central (Fed) tome una pausa y adopte una postura más cauta, añadiendo que no espera ningún incremento de tipos de interés hasta el segundo semestre de 2020.

Estas declaraciones son las primeras de un miembro de la Fed tras la decisión del banco central el pasado miércoles de mandar una señal de la finalización de su política de endurecimiento y abandonar sus planes de incrementar los tipos en 2019. Además, Evans rebajó el valor de los signos de la inversión de curva de rentabilidades de los bonos del Tesoro de EEUU, indicando que era bastante estrecha, y destacando que ha habido una reducción constante de los tipos a largo plazo.

En cuanto a la situación en la que se encuentran las relaciones comerciales entre EEUU y China, según indicó el Financial Times este domingo, el gigante asiático no está accediendo a las peticiones estadounidenses de reducir las restricciones a las compañías tecnológicas, antes de las negociaciones de alto nivel que ambos países mantendrán esta semana.

El informe del diario indica que el Gobierno de China tiene aún que realizar alguna concesión de calado en las propuestas de EEUU para que el país asiático pare su discriminación sobre los proveedores extranjeros de servicios en la nube, que reduzca los límites en las transferencias tecnológicas de información y relaje el requisito a las compañías de que almacenen su información de forma local.

Según informó la Casa Blanca, se espera que el representante de comercio de EEUU, Robert Lightizer, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, viajen a Pekín para iniciar el jueves 28 de marzo otra ronda de negociaciones.

En el apartado político de EEUU, destaca que en una carta enviada al Congreso, el fiscal general de EEUU, Barr, indicó ayer domingo que el informe del consejero especial Mueller no encontró pruebas de conspiración entre Rusia y el equipo de campaña del presidente Donald Trump y tampoco podría extraer la conclusión de que las conductas examinadas constituyan obstrucción a la justicia.

La carta dio lugar a la respuesta de Trump, en la que el presidente reclamó la exoneración total, y del partido Demócrata, cuyos líderes Pelosi y Schumer argumentaron que la carta de Barr plantea más preguntas que respuestas y urgió a hacer público de forma inmediata el informe.

En una jornada que no contará con referencias macro de relevancia, al otro lado del Atlántico ya se espera la publicación de la segunda revisión del PIB del cuarto trimestre de 2018, cuya previsión es que se ralentice respecto a los datos preliminares y anteriores, situándose en el 2,3%. También pendientes del deflactor del consumo privado subyacente de enero, de la confianza consumidora del Conference Board de marzo, donde se esperan niveles similares al mes anterior, y la encuesta final del mismo mes de la Universidad de Michigan.

En la apertura de Wall Street, el euro avanza frente al dólar y se intercambia a 1,131 billetes verdes.

En el mercado de materias primas, los precios del petróleo bajan. El Brent de referencia en Europa se deja un 0,30%, hasta los 66,55 dólares, al tiempo que el West Texas cede un 0,34%, hasta los 58,84 dólares por barril.