El Royal Bank of Scotland (RBS), segundo banco del Reino Unido, tendrá que provisionar entre 1.600 y 1.900 millones de libras (2.200-2.700 millones de euros) debido a las pérdidas originadas por la hipotecas de alto riesgo estadounidenses, según estimaciones de los analistas de la firma Sanford Bernstein. Según esos expertos, el RBS debería comunicar en el informe de situación del próximo 6 de diciembre una dotación de 1.800 millones de libras por su exposición a las problemáticas hipotecas y otros 100 millones por acuerdos de préstamos apalancados paralizados. Esas cifras incluyen las pérdidas de los negocios del ABN Amro que se ha adjudicado el RBS tras repartirse la entidad holandesa con sus otros dos socios en la compra, el español Santander y el belga-holandés Fortis.