Repsol está sondeando dos pozos petrolíferos situados en el mar frente a la desembocadura del Ebro para explotarlos, después de que los descartase hace 15 años porque no veía posible la extracción del crudo.  Según informó Catalunya Ràdio, estos días se están realizando las pruebas de perforación y de calidad del crudo desde una plataforma a 23 millas mar adentro, y si tras estas comprobaciones -que acabarán este mes- el nivel de extracción es comercialmente interesante, se conectarán los pozos a la plataforma marina Casablanca, que está conectada con la refinería del sector petroquímico de Tarragona.  Actualmente, la plataforma Casablanca extrae 2.000 barriles de crudo diarios de diez pozos en activo, y podría ampliar este número con pozos que hace tiempo fueron descartados por impedimentos técnicos que la tecnología actual puede salvar. Los dos pozos que se están sondeando estos días son los denominados Lubina y Montanazo, pero existen más.