Tres agentes importantes de la aviación comercial, IAG, AENA y Repsol, estudian una alternativa renovable a la dependencia de los aviones del petróleo y la reducción de emisiones de CO2.

Las tres firmas han comprometido su apoyo y colaboración a la empresa Algaenergy para que esta biotecnológica, participada por Repsol e Iberdrola, monte un centro de experimentación en las proximidades de la Terminal 4 del aeropuerto de Madrid-Barajas, publica Cinco Días.

El centro se dedicará a investigar, experimentar y mejorar las tecnologías de captura de C02, en este caso procedentes de las instalaciones de mantenimiento de reactores de Iberia. Este gas que provoca el efecto invernadero servirá para alimentar a las microalgas.

El objetivo es cultivar de manera acelerada dos tipos de microalgas, de nombre Anabaena y Murielopsis que, en base a su riqueza en ácidos grasos, son adecuadas para convertirse en materia prima para la producción de bioqueroseno para aviación.