La economía británica logró salir en el cuarto trimestre del año de su peor recesión en 50 años al registrar un repunte del PIB del 0,1% respecto al trimestre anterior, que, sin embargo, quedó muy por debajo de las previsiones del mercado que apuntaban a un crecimiento del 0,4%, mientras que el dato interanual refleja una contracción del 3,2%, según los datos preliminares publicados por la Oficina Nacional de Estadística de Reino Unido (ONS).