Ni siquiera una hora de sesión ha pasado desde la apertura y la renta variable europea ya ha invertido su tendencia. El Ibex 35 se pasa al color rojo y, al ritmo del 1%, cotiza en los 8.343 puntos. Una penalización que se produce a pesar de las compras de deuda anunciadas por el BCE.

¿Fracaso o especulación? Las opiniones de los expertos acerca de la tendencia que marcan los prinicpales mercados se reparten entre las que hablan de un nuevo fracaso del BCE en su intento por calmar a los mercados y una especulación que, fijándose en las pérdidas acumuladas por los índices del otro lado del Atlántico en la sesión de ayer, devuelven los números rojos a Europa. Sea cual sea el motivo, lo cierto es que el Ibex 35 no ha conseguido mantener el rebote  con el que ha iniciado la sesión - y que le ha devuelto los 8.600 puntos- y se pasa a caídas dé más del 1% en apenas una hora de sesión  que le lleva a los 9.350 puntos.  Sin embargo, la bolsa española no es la única que cotiza en negativo: el DAX se deja más del 2% y cotiza en los 5.805 puntos, tras vivir ayer una de las peores sesiones del año con caídas superiores al 5%, el Eurostoxx50 se deja un 1.7% mientras que el FT-100 eleva hasta el 1.9% sus caídas. 

Lo que comenzó siendo un apoyo a los mercados, como fueron las declaraciones de Jean Claude Trichet advirtiendo de que estaba en el mercado de deuda y lo seguirá estando, no ha surtido efecto en la renta varaiable española que ve cómo todos sus valores cotizan con pérdidas.  ¿Las más acusadas? Las de OHL que se deja más del 5.5%, hasta los 17 euros.

Sin embargo, ha sido la caída del sector financiero lo que ha provocado que el selectivo se de la vuelta. Especialmente los dos grandes bancos: Banco Santander se deja un 1.6% y cotiza en los 6.26 euros. BBVA amplía al 2.9% sus pérdidas.  Y con ellos Bankinter- que se deja un 1.57%, Banco Sabadell cede algo más del 1.9% mientras que Banco Popular supera el 2% de penalización.