Mueven el mercado con sus decisiones. Confían sus fortunas a la renta variable y sufren igual que cualquier inversor: los grandes empresarios confiaron en el sector inmobiliario –a pesar de que todo apuntaba a un inminente estallido de la burbuja- y les salió mal. Sin embargo, son capaces de mover un valor cerca del 30% al alza si se filtra un interés en el mismo. Pese a la discreción con la que actúan las grandes fortunas, algunos de sus movimientos trascienden y a menudo hacen explícitas sus tendencias del mercado ¿Las preferencias? Valores que permitan capear la crisis. Pero tenga en cuenta que no son inversores que jueguen al rebote y muchos de ellos podrían esperar hasta seis años para deshacerse de su participación. Con nombre propio, Ram Bhavnani, Amancio Ortega, la familia Entrecanales o la familia Del Pino han creado sus propios vehículos de inversión y están en puja por compañías como Santander, Telefónica, BBVA e incluso algunas constructoras ¿quién dijo que estamos en crisis?
“Hay que ser codicioso cuando los demás son miedosos y miedoso cuando los demás tienen los ojos inyectados en codicia”. Es una frase de Warren Buffet, dueño del todopoderoso holding Berkshire Hataway, y quizás una de las teorías que le han llevado a ser una de las personas más seguidas del mundo financiero. Y para muestra, un botón. Hace apenas tres meses, el magnate llegó a España dispuesto a vaciar su billetera en compañías baratas y que supusieran una oportunidad. BME, Gamesa, Técnicas Reunidas o la propia Telefónica sumaban posiciones al calor del posible interés del famoso “Oráculo de Omaha”. Pero tal y como adelanta José Lizan, analista de Nordkapp los inversores como Buffet “compran cuando una cotización está desplomada, para la recuperación del ciclo se meten en su consejo, toman decisiones para mejorar en el ciclo y una vez lo han conseguido se salen”. A lo mejor pasan hasta cuatro años, por lo que su estrategia “no es apta para inversores cortoplacistas”. Amancio Ortega, a por los pesos pesados Pero ¿qué ocurre si estamos en crisis? Aunque ninguno de ellos se ha librado de las caídas de los mercados, lo cierto es que han aprovechado los recortes para incrementar su presencia en las compañías españolas. A través de sus Sicavs- sociedades de inversión colectiva-han mantenido sus posiciones en plena crisis e incluso han elevado levemente el peso en la bolsa nacional. ¿Un elemento común? La escasa presencia en el sector inmobiliario español, aunque se mantienen ciertas constructoras, y la preferencia por valores de alta capitalización. PRINCIPALES POSICIONES EN LAS CARTERAS