El sector de la seguridad privada está en crisis. Sin embargo, Prosegur apuesta por “seguir creciendo” mediante adquisiciones y la búsqueda de nuevos mercados. Con este plan de negocio, denominado “Plan 2011”, la compañía de servicios de seguridad busca minimizar los efectos de la crisis, tal y como le hizo llegar ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Prosegur, que durante el primer semestre registró un incremento en sus ventas del 3,9% y una progresión del beneficio bruto de un 5,4% y del 4,2% en el beneficio bruto, tiene un modelo de negocio basado en la orientación del cliente, control de la gestión, la rentabilidad. Con el “Plan 2011” pretende, además de conservar sus principales armas, consolidar las compañías adquiridas y abrir nuevas plataformas de expansión.

La estretegía de la compañía y su buena puesta en práctica parecen convencer a los brokers, que esta mañana subían su precio objetivo. Prosegur ha despertado en la jornada de la “cuádruple hora bruja” con las recomendaciones positivas de Deutsche Bank y UBS, que elevan su precio objetivo hasta los 31 y 32,5 euros, respectivamente.