El primer ministro griego, Lucas Papademos, ha asegurado hoy que su país estaba haciendo esfuerzos para aplicar las medidas que se le exigen desde Bruselas y el FMI y garantizar la sostenibilidad del país, de forma que no se vean expuestos a un tercer rescate financiero.
Sin embargo, no ha negado que esta posibilidad es real. "Podría ser necesario algún tipo de asistencia financiera, pero tenemos que trabajar intensamente para evitar un suceso así", aseguró en declaraciones al diario Il Sole 24 Ore.

Además, reiteró que no contemplan la salida del país heleno de la zona euro, ya que sería un desastre. "El regreso al dracma dispararía la inflación, causaría inestabilidad en el cambio de divisas y haría caer el valor real de los depósitos bancarios", añadió Papademos.