El indicador de coyuntura de la OCDE bajó en enero nueve décimas, lo que supone un nuevo mínimo y hay muy pocos signos de una próxima estabilización, según los datos anunciados hoy. El indicador, que cayó hasta 92,3 puntos -ampliamente por debajo de los 100 puntos de la media a largo plazo-, sigue marcando un debilitamiento de las perspectivas de crecimiento, explicó en un comunicado la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En un año, el descenso acumulado para los 30 países de la OCDE en su conjunto fue de 9,1 puntos, precisó.