En la tarde del miércoles se produjo la esperada reunión del FOMC, donde los inversores que buscaban mayor claridad en cuanto al “timing” en la reducción de la política de estímulos en US, seguramente no salieron satisfechos al encontrarse un comité completamente dividido. La mitad de los participantes eran partidarios de finalizar la compra de activos para final de año, mientras la otra mitad pretendía extenderlo durante 2014.

Otra nota relevante que se sacó de la reunión fue el cambio de tono, pasando de “hawkish” a “dovish” argumentando que la preocupación por el empleo americano sigue siendo alta, además de contar con una inflación baja lo que da aún cierto margen de maniobra. Parece que la reunión cumplió su objetivo, mandando las TIRes de los bonos en EEUU 10 pb a la baja.

En cuanto a Europa, con el contexto macro en el que nos encontramos de elevado desempleo, caídas en el crecimiento y varios escándalos políticos fundamentalmente en los países periféricos, existen muchas dificultades para mantener las finanzas bajo control. Además con las elecciones Alemanas aún a dos meses vista, es difícil ser entusiasta sobre Europa. La UE está determinada a prevenir cualquier ruptura antes de la fecha, aunque el problema fundamental es si los países periféricos europeos serán capaces de mantener el tipo hasta entonces.