El banco británico Northern Rock, nacionalizado el pasado febrero tras sufrir una crisis de liquidez, obtuvo en los seis primeros meses del año unas pérdidas atribuidas netas de 592,2 millones de libras ó 746 millones de euros. Se espera que se mantenga en números rojos hasta 2011. El banco de Newcastle ha devuelto en lo que va de año 9.400 millones de libras (11.852 millones de euros) del préstamo que recibió del Gobierno como parte de su plan de viabilidad, y aún le resta por pagar otros 17.500 millones de libras (22.072 millones). El presidente del Northern Rock, Ron Sandler, afirmó que estos resultados reflejan unos menores ingresos netos procedentes de intereses y de otros negocios, un incremento en las provisiones por posibles impagos y un volumen de nuevos préstamos por debajo de lo esperado. Sandler afirmó que la entidad se encuentra por delante de los plazos marcados por el plan de viabilidad en cuanto a la devolución del préstamo -antes del término de 2010- y agregó que espera que el Northern Rock comience a recoger beneficios a partir de 2012.