El fabricante nipón de electrónica NEC cerró el ejercicio fiscal de 2008, que terminó el 31 de marzo, con una pérdida neta de 296.600 millones de yenes (2.240 millones de euros) debido a los costes de reestructurar la compañía. NEC también achacó esas pérdidas, después de un beneficio neto en el anterior ejercicio de 22.680 millones de yenes (171 millones de euros), a la crisis mundial que ha retraído la demanda y a un yen fuerte, que le ha obligado a bajar los precios. En el año fiscal 2008, las ventas de NEC se redujeron un 8,7 por ciento hasta los 4,2 billones de yenes (31.780 millones de euros), lo que llevó a la empresa nipona a una pérdida operativa de 6.200 millones de yenes (47 millones de euros).