El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, negó hoy en el Congreso de los Diputados haber hablado con el presidente ruso, Dimitri Medvedev, en su reciente visita a Moscú de la posible entrada de Lukoil en Repsol, pese a que en el encuentro sí se trataron intereses empresariales energéticos mutuos. "Es lógico hablar de intereses energéticos. Hay empresas españolas interesadas en el mercado ruso, y hay empresas rusas interesadas en el mercado español. No entramos a discutir los temas concretos, pero sí una buena relación con la Federación Rusa", afirmó el ministro en respuesta a una pregunta del diputado 'popular' Gustavo de Arístegui. En concreto, los temas que Moratinos trató en Rusia, donde también se entrevistó con su homólogo Serguei Lavrov, fueron "el seguimiento de la Comisión Mixta de Cooperación Económica con Rusia, la visita de Estado a España del presidente ruso en el primer trimestre de 2009 y temas estratégicos de seguridad europea". "En el caso de Repsol, es una empresa que se privatizó, que la privatizaron ustedes", dijo en alusión al Grupo Popular, antes de señalar que la petrolera "está en contacto con diversos accionistas extranjeros" y que el Gobierno "velará por los intereses de los españoles". El Ejecutivo, sostuvo, "lo único que ha dicho y dirá es que (Repsol) siga bajo control español", ya que "la interdependencia energética española mira más hacia el Sur y América Latina" y porque la relación con Rusia es "escasa".
Por su parte, Arístegui aseguró que la diplomacia Rusia "se ha mostrado especialmente agresiva en los últimos tiempos" y que el Gobierno de este país "se jacta de su influencia en decisiones estratégicas", por lo que es necesario "saber si van a entrar en el sector energético español de forma tan importante" como mediante la compra de una participación significativa en Repsol.

"Las intenciones del Gobierno no han quedado claras ni para las empresas ni para la opinión pública ni para esta Cámara, de modo que pido responsabilidad y seriedad", añadió.