En los años de crisis más profunda, los valores relacionados con el lujo seguían brillando, como si la recesión no fuera con ellos. Sin embargo, a medida que algunas economías dan síntomas de recuperación, estos valores comienzan a perder atractivo, como LVMH Moët Hennessy.

Es curioso ver el gráfico de LVMH. Desde el 2009 la pendiente alcista dibujada es de vértigo. Pasó de cotizar a 40 euros, a los actuales 138. Un 245% de rentabilidad que no podía durar eternamente. De hecho, según nuestros indicadores premium, la acción ya no es tan alcista. Se encuentra en fase de consolidación, debido a que la tendencia de medio plazo es bajista, y el volumen no acompaña. Este año se está moviendo dentro de un amplio canal entre los 120 y 145 euros.