La presidencia sueca de la Unión Europea convocó hoy una cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno para el próximo 17 de septiembre con el objetivo de pactar una posición común de cara a la reunión del G-20 que se celebrará a finales de mes en Pittsburgh (Estados Unidos). La situación económica, la imposición de límites a las primas de los directivos bancarios y la mejora de la supervisión de los mercados financieros serán los principales puntos del orden del día. "La cumbre del G-20 nos dará una buena oportunidad para discutir y coordinar las respuestas a la crisis económica y financiera", señalo el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, en un comunicado.