Los contratos por diferencia (CFD), un producto financiero dirigido a inversores con cierto grado de sofisticación y que sepan evaluar el riesgo que el apalancamiento incorpora a estas inversiones cumplen esta semana su primer año en el mercado español. Un contrato por diferencia (CFD) es un contrato entre dos partes para intercambiar la diferencia entre el precio de compra y el de venta de un activo financiero, cuyas principales características son su elevado apalancamiento (relación entre deuda y fondos propios), que se trata de contratos sin vencimiento y que permiten adoptar posiciones largas (compradoras) y cortas (vendedoras). La sociedad de valores Interdin, hasta la fecha la única que comercializa en España este tipo de productos, cuenta en la actualidad con 70 valores en el mercado, de los cuales el 19% corresponden a servicios de consumo, el 17% a petróleo y energía y el 16% a servicios financieros.