
Las acciones de Grifols son las más penalizadas de la sesión de este jueves del IBEX 35, con una caída a media sesión de un 4,51% hasta los 9,014 euros, tras haber llegado a un mínimo intradiario de 8,90 euros.
Los títulos acumulan una caída del 15,7% en lo que va de año, mientras que pierden más de un 34% ya desde los máximos de 13,70 euros de julio del año pasado.

La compañía de hemoderivados está en el punto de mira de los fondos bajistas. Según consta en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el fondo de inversión británico Kintbury Capital ha aflorado una posición corta del 2% del capital con fecha del 8 de abril. Se suma a Millennium International Management LP, que desde el 31 de marzo tiene una posición corta del 0,60% del capital.
Hay que tener en cuenta que la CNMV solo hace público el dato de las posiciones cortas netas agregadas superiores o iguales al 0,5% del capital de una compañía, si bien los hedge funds e inversores bajistas tienen obligado comunicar al regular cualquier posición que supere el 0,2%. Esto quiere decir que los datos públicos no tienen por qué reflejar fielmente las posiciones cortas reales, ya que podría haber más apuestas bajistas.
Una situación ante la cual la Asociación de Accionistas Minoritarios de Grifols (AMG) ha remitido una carta a la presidenta del consejo de administración, Anne-Catherine Berner, para expresarle su preocupación. Según recoge Cinco Días, en esta carta se solicita, a la mayor celeridad posible, que se apruebe una recompra de acciones.
Según dice Eduardo Breña, el presidente de AMG, con esta decisión se trasladaría un mensaje claro e inequívoco al mercado y al accionariado sobre el valor de Grifols. Además, suscitaría confianza “en su enorme potencial de revalorización como consecuencia de la buena marcha del negocio, la concatenación de buenos resultados con crecimiento de las magnitudes comparables y las decisiones estratégicas adoptadas”.
La recompra también mostraría “la buena gobernanza al permitir la participación de los accionistas minoritarios en la propuesta de decisiones sensatas, responsables y procedentes, que resulten adecuadas para contribuir de forma decidida a reflejar valor en la cotización en el corto plazo y, así mismo, para contrarrestar la operativa en corto, injustificada a nuestro juicio, que merma la confianza de los inversores".
La AMG representa a inversores con una participación conjunta de más de 50 millones de euros en acciones.

