Los ministros del Interior de los Veintisiete aprobarán hoy negociar un nuevo acuerdo que permita a Estados Unidos acceder a los datos bancarios de ciudadanos europeos gestionados por el consorcio Swift, basado en Bélgica, para investigaciones antiterroristas. El mandato negociador diseñado por la Comisión incluye más garantías de privacidad para atender a las exigencias de la Eurocámara, que el pasado febrero tumbó el pacto provisional que ya habían alcanzado Washington y los 27. Una amplia mayoría de Estados miembros apoya el mandato negociador, según explicaron fuentes diplomáticas. Sólo dos países mantienen reservas. En primer lugar, Alemania, que quiere reducir el periodo de conservación de los datos por debajo de los 5 años previstos en el mandato, una reivindicación que no comparte ningún otro país. La segunda reserva corresponde a Reino Unido, que pretende que el mandato deje claro que las transferencias de datos se harán "en bloque" y no de forma individualizada.