Verdes o no, los brotes de recuperación económica siguen, en el mejor de los casos, siendo tentativos. El cauteloso optimismo generado por el aumento del 1,2% en el índice de mayo de indicadores económicos anticipados, que elabora The Conference Board, y la lectura, mejor que la esperada, del índice de junio del sector manufacturero de la Fed de Filadelfia, debe ser medido teniendo en cuenta la profundidad de la contracción económica global. Un estudio de Boston Consulting Group apunta en esa dirección, al cuestionar la fiabilidad de los "brotes verdes" en los indicadores, que sugieren el fin de la recesión. Los analistas de la firma de consultoría concluyeron que, debido a que la contracción fue precedida por una profunda crisis financiera que ha llegado a casi todos los rincones del mundo, las condiciones aún sugieren una recesión particularmente prolongada y severa que podría durar hasta fines de este año o inicios del 2010. Según los analistas, muy pocos indicadores anticipados a nivel global dan señales consistentes de crecimiento y ninguno de los indicadores principales de la demanda de los consumidores refleja algún repunte, sólo muestran tasas de descenso más lentas.