Las autoridades fiscales de Japón acusan a la filial en el país del fabricante de equipos informáticos IBM de no haber declarado más de 400.000 millones de yenes (unos 3.245 millones de euros), lo que de confirmarse supondría la mayor cifra jamás ocultada al fisco nipón, que reclama a la compañía unos 30.000 millones de yenes (243 millones) como pago de impuestos atrasados, según informa la agencia japonesa Kyodo, que cita fuentes próximas a la investigación y señala que la empresa presentará un recurso. En concreto, IBM Japón, controlada por IBM AP Holdings, filial del grupo estadounidense IBM Corporation, habría utilizado presuntamente el conocido como "régimen de consolidación de impuestos", que permite a una empresa y a sus filiales presentar sus declaraciones fiscales como si se tratara de una sola entidad.