La Socimi creada por Renta Corporación y el fondo de pensiones holandés APG ha firmado sus primeras operaciones desde que se pusiera en marcha a finales de abril. El vehículo ha destinado un importe superior a los 25 millones de euros a la compra de dos inmuebles residenciales en los alrededores de Madrid, ubicados en los municipios Navalcarnero y Rivas-Vaciamadrid.

El vehículo, de cuya gestión en exclusiva se encarga Renta Corporación, ha adquirido el edificio situado en la calle Jovellanos 1ª, en el municipio de Rivas-Vaciamadrid, que cuenta con una superficie de 12.743 m2 divididos en 200 viviendas, aparcamiento y trastero.

La Socimi también ha cerrado la compra del inmueble ubicado en la calle Pino Negro 5, de Navalcarnero. Este complejo residencial dispone de 8.148 m2 repartidos entre 135 viviendas con parking y trastero.

Las viviendas de ambos edificios se encuentran en régimen de alquiler en casi tu totalidad y la Socimi prevé mantener este estado en un medio y largo plazo.

Con ambas operaciones, la Socimi de Renta Corporación y APG estrena su cartera de activos inmobiliarios con el objetivo de impulsar su crecimiento mediante la incorporación de inmuebles ya alquilados y con la intención de ser una firma relevante en este segmento.

La Socimi, que se encuentra en fase de análisis del mercado, está trabajando para cerrar nuevas adquisiciones en los próximos meses.

Estreno en el mercado residencial del alquiler

Esta operación supone el arranque de la Socimi en el mercado español donde centrará su actividad en Madrid, Barcelona y las principales capitales de provincia, con una capacidad inversora de 250 millones de euros para adquirir activos residenciales de alquiler.

Para la constitución del vehículo, Renta Corporación y APG han contado con el asesoramiento financiero de Alantra e Intermoney y también han recibido asesoría legal de Uría Menéndez y Cuatrecasas.

La Socimi es una nueva línea de negocio que permite a Renta Corporación ampliar su mercado y obtener mayores ingresos de manera más recurrente, mientras para APG supone la entrada en el mercado español.

El objetivo de la Socimi, que se prevé que salga a cotizar en los próximos dos años, es superar los 1.000 millones de euros en inmuebles.