Las economías desarrolladas, que prácticamente se estancaron en el segundo trimestre, experimentarán una importante desaceleración en la segunda mitad del año, según la OCDE.

Sin embargo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) no prevé que este empeoramiento provoque una crisis de magnitud similar a la registrada entre 2008 y 2009.

Las economías que componen el G7crecerán un 1,6% interanual en el tercer trimestre, pero sólo un 0,2% en el último cuarto de 2011.

Se espera que Alemania crezca un 2,6% interanual en el tercer trimestre. En el caso de Francia, las expectativas son de una expansión interanual del 0,9% en el tercer trimestre y del 0,4% en el cuarto, mientras que para Italia augura una contracción en el presente trimestre y un crecimiento del 0,1% el próximo. De este modo, el PIB de las tres mayores economías de la eurozona cerrará el último trimestre del año con una contracción del 0,4%.

Por su parte, la economía de EEUU crecerá un 1,1% en el tercer trimestre y apenas un 0,4% interanual en el cuarto, mientras que la de Japón registrará una expansión del 4,1% entre julio y septiembre, mientras se estancará en el cuarto.

a OCDE advirtió hoy de que la poca creación de empleo y la elevada tasa de paro de larga duración en algunos países corren el riesgo de enquistarse, y se pronunció en favor de reformas estructurales del mercado de trabajo para evitar que esas situaciones se prolonguen en el tiempo.

El economista jefe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Pier Carlo Padoan, constató que en algunos Estados miembros la situación del empleo no mejora y eso amenaza con perpetuarse "de forma estructural".