La economía española crecerá un 3,7 por ciento en 2007, con una desaceleración en todos los componentes de la demanda y una pérdida de dinamismo en consumo, inversión, empleo y servicios, y una estabilización en el ritmo de crecimiento de la industria. El informe del Instituto de Estudios Económicos (IEE), destaca que el sector inmobiliario continúa perdiendo impulso, como lo demuestra el ritmo más moderado de crecimiento del precio de la vivienda, el descenso de hipotecas constituidas y la desaceleración del crédito a los hogares para adquisición de viviendas.