El precio del crudo ha subido cerca de un tercio en el último año. El barril cuesta más de 100 dólares por primera vez en dos años, como consecuencia del miedo derivado de las revueltas que se están produciendo en Oriente Medio. El aumento en el precio puede causar miedo y ralentizar la recuperación.


Los economistas afirman que es poco probable que el pico derribe el rebote, a menos que los precios suban mucho más. Nouriel Roubini, economista de la universidad de Nueva York, dijo el martes en Dubai según la CNBC que “un incremento del precio del barril hasta los 140 dólares podría incluso causar que algunas economías avanzadas volvieran a caer en la recesión”.

Sin embargo, la economía estadounidense está sobre aviso. Una de las razones es que, tanto consumidores como empresarios, han aprendido la lección de hace dos años. Por ejemplo, muchos conductores han renunciado a sus deportivos, mientras que los fabricantes de automóviles están vendiendo más gracias al aumento en ventas de vehículos de bajo consumo.

La economía de Estados Unidos es menos dependiente del petróleo de lo que solía ser. El consumo de oro negro ha descendido más de un 5% desde 2005, mientras que el de gas natural ha crecido un 10%.